Augusto Manzanal Ciancaglini: Escenario para perspectivas de una futura Checoslovaquia

Augusto Manzanal Ciancaglini: Escenario para perspectivas de una futura Checoslovaquia

 

Bandera de la República Checa
Bandera de la República Eslovaca

 

 

 

 

Hoy si se tiene en cuenta el desarrollo aceptable, el ingreso europeo y el afianzamiento de la costumbre, la reunificación no tiene mucha vida en el debate público, lo que no quiere decir que aunque remitida, la aceptación de una eventual cuarta República Checoslovaca no exista.

Actual República Checa y República Eslovaca

El Instituto de Asuntos Públicos de Eslovaquia, la agencia Focus y la Academia de las Ciencias Checa elaboraron en noviembre del 2012 un estudio que a través de encuestar a 2000 eslovacos y checos se intentó descubrir la actitud actual con respecto a la separación ocurrida 20 años atrás. Los aspectos positivos esgrimidos se redujeron a la autonomía y soberanía obtenidas, pero los negativos expresados fueron bastante más numerosos; para los eslovacos la disolución de Checoslovaquia fue negativa porque habría causado el debilitamiento político además del de la industria con la consecuente merma de importancia en el mundo, los checos en cambio, subrayaron que lo peor ha sido la reducción del territorio con la consiguiente pérdida de habitantes y bellezas naturales. Por último, tanto los checos como los eslovacos coinciden en su nostalgia sobre la pérdida del país común fundado sobre la base del compañerismo.

El acontecimiento histórico más valorado según los consultados por la agencia Focus es la creación de Checoslovaquia en 1918 y hay coincidencia entre ambos pueblos en situar como último lugar de sus preferencias al final de Checoslovaquia.

Escudo de la República Checa

Entonces, a nivel popular la reunificación no sería traumática teniendo en cuenta los lazos históricos y culturales reflejados principalmente en Eslovaquia, donde por ejemplo se exhiben películas subtituladas en checo, se sigue masivamente programas de la televisión checa e inclusive el principal telediario tiene una sección diaria con noticias sobre la actualidad de la República Checa. Al mismo tiempo, la antesala del acercamiento se ilustra en una expresión cultural masiva como es el fútbol, con el deseo recientemente expresado por ambas federaciones de este deporte, de idear una liga de fútbol común.

Con algunos años transcurridos, las valoraciones actuales sobre aquella ruptura se clarifican en torno a la certeza del poco nivel democrático del hecho, como por ejemplo, remarca Martin Šimečka en 2013 para el medio Respekt, quien asimismo afirma que ambas sociedades serían hoy más democráticas de no haber existido la separación.

Escudo de la República Eslovaca

Como la posibilidad de la decisión hermética del gobierno sobre un tema trascendental sin escuchar la opinión de los ciudadanos, que además era mayoritariamente desfavorable, tuvo que resentir la cultura democrática de ambos pueblos junto a la idea del establecimiento de estados nacionales sustentados en el principio étnico, confluyen en un imaginario colectivo que acumula antecedentes, que sin ser determinantes, sí podrían haber aumentado la dificultad para la situación de las minorías, para el desarrollo de mecanismos que permitan una democracia más participativa y para la mayor permeabilidad cultural.

Daniel Kroupa señala una contradicción concluyente acerca de la debilidad del criterio étnico, que estaría manifestada en la certeza general sobre mayores diferencias culturales entre zonas de regiones checas que entre checos y eslovacos.

La paradoja de una separación para delimitar el espacio nacional correspondiente con respecto a la expansión del paneuropeísmo con su efecto reintegrador recalcada por Peter Zajac, refuerza la incoherencia de los hechos acontecidos en los últimos 20 años, y solo volvería a tomar sentido si se lo piensa como una suerte de estrategia de retroceso para avanzar. La reunificación sin tener que ser la única vía posible, podría ser un siguiente paso lógico en ese avance hacia el fortalecimiento de una sociedad moderna, cosmopolita y con mayor peso internacional.

En el ámbito internacional, en lo que respecta al factor de la seguridad, la República Checa ingresó a la OTAN en 1999, pero Eslovaquia pudo acceder recién en 2004, después de efectuar unos gastos de modernización de su ejército que afectó bastante a su economía. Quedaría claro que esta adhesión hubiera sido más temprana y menos onerosa si se hubiese hecho de forma conjunta. Además de la evidente importancia del potencial bélico en el protagonismo internacional, en el mundo actual se muestran como factores de mayor consideración en la creciente interacción equilibrada, el aumento de la injerencia propia en la toma de decisiones en los foros establecidos por las organizaciones internacionales, y principalmente en este caso concreto, en la influencia ejercida sobre las instituciones del nivel supranacional de la Unión Europea. Es en este sector donde se ejemplifica la potencial mejor capacidad de magnitud del influjo, si se tiene en cuenta que en la actualidad, según la regla proporcional sobre el peso demográfico por país miembro, Checoslovaquia aportaría unos 26 eurodiputados en vez de los 22 de la República Checa o a los 13 de Eslovaquia.

Así la posibilidad de ser un estado que aspire a ser una potencia media, al menos dentro de los márgenes europeos, parecería tener mayor perspectiva para una democracia multinacional de 15 millones de habitantes, que para dos pequeños estados con una reducida y homogénea población.

Es complicado acceder a suposiciones con respecto al futuro económico y más aún si se habla de un país hipotético, solo se puede hacer tímidas previsiones que augurarían una reunificación con resultados positivos dentro de un mediano plazo: la nueva Checoslovaquia escalaria varios puestos en la lista de países por PIB nominal, producto de la suma de los datos económicos de los dos Estados con menor distancia en su desarrollo al estar en un plano externo, englobados y vinculados por un mercado único europeo e internamente por el impulso que significaría estar completamente integrados, ya que actualmente el comercio entre ambos no es aún preferencial, la República Checa es el segundo importador y segundo cliente en exportaciones de Eslovaquia, mientras que los checos tienen a Eslovaquia también como segundo principal comprador pero recién como cuarto proveedor.

En el plano institucional además de los nexos restituidos por la Unión Europea, el antecedente relativamente reciente de un modelo consociacional común y las similitudes entre los sistemas políticos actuales, tampoco harían vislumbrar dificultades de gran magnitud, por supuesto, con el aprendizaje que los antecedentes históricos aportan, la adaptación actual debería estar ejercida por un riguroso proceso consensuado, con los tiempos pertinentes y la participación de todos los sectores sociales, que seguramente tendrían como meta llegar a un Estado estructurado de forma totalmente diferente en lo que respecta a la organización territorial, que si fuera una federación podría no tener que coincidir en sus estados con estrictos criterios étnicos, ni tener que elegir a Praga o Bratislava como capital, sino que proyectar una alternativa artificial.

La composición de unos Estados multinacionales dentro de una estructura federal con un sistema político consociativismo que aporta el modelo suizo podría ser el principal ejemplo a adaptar que ayudara a idear una nueva Checoslovaquia, que a su vez sea un paradigma, y un símbolo de la desmitificación del preceptivo establecimiento de una imparable fragmentación causada por la idea de un Estado para cada nación, innecesarias en un mundo cada vez más interconectado constituyendo un ejemplo de convivencia común. Todo mientras se confirma, aun pareciendo una paradoja, que la rectificación en política es posible y hasta imprescindible para fortalecer el progreso.

Es casi imposible prever con exactitud qué hubiera pasado si la ruptura no se hubiese consumado, pero Checoslovaquia hoy, seguramente sería un Estado donde sus habitantes gozarían de mayores niveles de desarrollo, calidad democrática y peso en la comunidad internacional, además de ser un fortalecedor ejemplo para el mundo, de búsqueda de unidad en la diversidad.

Augusto Manzanal Ciancaglini

Politólogo

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