Son tiempos inciertos. El mundo está cambiando con rapidez. Nuevas ideas revolucionarias se propagan como el fuego en verano y ya en el aire nubes de tormenta parecen abatirse de nuevo sobre la vieja Península Ibérica.

​Ante los complejos escenarios y desafíos del siglo XXI, urge iniciar una nueva articulación político-social radicalmente democrática, pacífica y transversal, para hacer frente a los grandes retos de futuro.

Es fundamental que la sociedad, los colectivos sociales y las diferentes fuerzas políticas comprometidas con el progreso y la democracia puedan coordinarse con mayor confianza y efectividad. Sólo desde el reconocimiento plural y el respeto mutuo, se podrán encontrar las mejores soluciones a las demandas populares y tener suficiente fuerza para lograr grandes objetivos políticos.

Es necesario ahora más que nunca, unir a las diferentes sensibilidades, proyectos políticos y sentimientos nacionales en un proyecto progresista y verdaderamente democrático.

Apostar por un iberismo de naturaleza con-federal, organizado de abajo a arriba que tenga como objetivo consolidar una Confederación Ibérica de los pueblos libremente asociados, es apostar por un relato con altura de miras y de largo recorrido. Un proyecto abierto, transversal y participativo que defiende la cooperación, el pacto, el plurilingüismo, la plurinacionalidad, la autodeterminación, el feminismo y la justicia social. Un nuevo camino de transformación colectiva que garantiza el desarrollo y progreso de Iberia como realidad de futuro.

Tras un largo tiempo de reflexión y análisis, creemos que es necesario y urgente empezar a trabajar en un proceso constituyente iberista que atienda a la pluralidad de ideas y proyectos políticos, que escuche a todas las personas y que vuelva a ilusionar a la gran mayoría de los ciudadanos y ciudadanas de la Península Ibérica y las Islas.

IBERNEXUS